Mostrando la severidad del problema iniciado con la crisis subprime, parece que llegó el turno del ajuste de cinturón para las megafirmas muy activas en los mercados de capitales y deals similares.
El artículo de Bloomberg resulta muy ilustrativo de cómo la crisis está impactando en el bolsillo de nuestros colegas, y será hora de preguntarse, entre crisis foráneas y las propias (reales o inventadas), si veremos algún cimbronazo entre nosotros.
No soy demasiado optimista en este punto. Entre la crisis del campo (que paralizó numerosos proyectos de la "economía real") y la inflación que no se controla pero se dibuja, el escenaria pinta complejo al menos.
Por supuesto, para quienes creen el cliché de que toda crisis es una oportunidad, el mejor de los deseos. Por mi parte prefiero un escenario de estabilidad, con números de la economía reales que permitan una adecuada planificación.
viernes 8 de agosto de 2008
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