
Cada vez más, aun en empresas de menores dimensiones, la línea gerencial o ejecutiva cuenta con una business education (MBAs o similares). Existe una vinculación no menor entre la formación de los ejecutivos, y el tipo de conductas que se puede esperar de ellos en el futuro.
Al tiempo de la debacle de Enron, WorldComm y otros escándalos corporativos de comienzos del milenio, se criticó duramente la formación de los MBAs, y como consecuencia se hicieron cambios en la currícula (aunque no tan revolucionarios como la crítica de Mintzberg requería en su conocido ensayo Managers not MBAs).
Recientemente, se ha dado difusión mediática a una suerte de "juramento hipocrático" para MBAs, generado por un grupo de estudiantes avanzados de Harvard. Desde Business Week y The Economist (a quien pertenece la ilustración de la entrada) hasta New York Times, pasando por innumerables otras referencias (solo googleen MBA Oath y verán...) y un sitio propio con la lista de los adherentes.
Veamos el texto del "juramento":
No me parece, pero bueno, soy un gran escéptico respecto de una visión amplia del gobierno corporativo que incluya deberes fiduciarios o cuasifiduciarios para quienes no son los titulares de los flujos de fondos residuales (léase, accionistas).
Ciertamente, no soy el único. En el muy interesante blog Organization and Markets, se pueden ver ácidos comentarios, y uno en particular que me parece una síntesis adecuada:
Alternative Oath: I promise to sacrifice my company’s profits and the wealth of its stock holders, but not my salary, to the latest fad cause.
Al tiempo de la debacle de Enron, WorldComm y otros escándalos corporativos de comienzos del milenio, se criticó duramente la formación de los MBAs, y como consecuencia se hicieron cambios en la currícula (aunque no tan revolucionarios como la crítica de Mintzberg requería en su conocido ensayo Managers not MBAs).
Recientemente, se ha dado difusión mediática a una suerte de "juramento hipocrático" para MBAs, generado por un grupo de estudiantes avanzados de Harvard. Desde Business Week y The Economist (a quien pertenece la ilustración de la entrada) hasta New York Times, pasando por innumerables otras referencias (solo googleen MBA Oath y verán...) y un sitio propio con la lista de los adherentes.
Veamos el texto del "juramento":
As a manager, my purpose is to serve the greater good by bringing people and resources together to create value that no single individual can create alone. Therefore I will seek a course that enhances the value my enterprise can create for society over the long term. I recognize my decisions can have far-reaching consequences that affect the well-being of individuals inside and outside my enterprise, today and in the future. As I reconcile the interests of different constituencies, I will face choices that are not easy for me and others.
Y su "programa de acción":- I will act with utmost integrity and pursue my work in an ethical manner.
- I will safeguard the interests of my shareholders, co-workers, customers and the society in which we operate.
- I will manage my enterprise in good faith, guarding against decisions and behavior that advance my own narrow ambitions but harm the enterprise and the societies it serves.
- I will understand and uphold, both in letter and in spirit, the laws and contracts governing my own conduct and that of my enterprise.
- I will take responsibility for my actions, and I will represent the performance and risks of my enterprise accurately and honestly.
- I will develop both myself and other managers under my supervision so that the profession continues to grow and contribute to the well-being of society.
- I will strive to create sustainable economic, social, and environmental prosperity worldwide.
- I will be accountable to my peers and they will be accountable to me for living by this oath.
No me parece, pero bueno, soy un gran escéptico respecto de una visión amplia del gobierno corporativo que incluya deberes fiduciarios o cuasifiduciarios para quienes no son los titulares de los flujos de fondos residuales (léase, accionistas).
Ciertamente, no soy el único. En el muy interesante blog Organization and Markets, se pueden ver ácidos comentarios, y uno en particular que me parece una síntesis adecuada:
Alternative Oath: I promise to sacrifice my company’s profits and the wealth of its stock holders, but not my salary, to the latest fad cause.
3 comentarios:
En algún "viejo" curso o materia de la Licenciatura en Administración recuerdo que en los organigramas el directorio se representaba como un órgano responsable ante los accionistas de la sociedad.
Luego la estructura formal de la organización se basaba en una jerarquía o pírámide a través de la cual se delegaban en forma descendente funciones y tareas y ascendentemente las líneas de responsabilidad. Para esa época -primero anteproyecto - y luego ley de sociedades, si mal no recuerdo en un artículo publicado en la Revista Administración y Contabilidad, los doctores William Leslie Chapman, Dealecsandris y Quian, efectuaron ciertas críticas entre otras al flamante artículo 59 en cuanto a lo difuso o vago de lo que debía entenderse por "un buen hombre de negocios".
Finalizo entonces citando al Dr. Jorge A Zunino que en su libro Régimen de Sociedades Comerciales, comenta respecto a dicho artículo que: "...Se ha creado un standard jurídico para la apreciación judicial de la lealtad y diligencia requeridas a los administradores y representantes."
Bueno evidentemente existe una gran diversidad de criterios o enfoques al respecto, así por caso y en un punto extremo el Dr. Nestor Kirchner según el Diario La Nación del 13/06/09 - Sección 2 página 1 - (en otro contexto), habría manifestado: "... no se necesita ser un genio o recibirse en Harvard para administrar..."
Vinculado con el estudio de la administración recuerdo a Herbert A. Simon que en su libro "El comportamiento administrativo", donde describía dos tipos de premisas fácticas y valorativas, estas últimas quedan determinadas en forma subjetiva (por caso buena o mala administración), mientras que las primeras dependen de la ("Objetivización"?) definición o identificación previa de determinados hechos, con lo cual se tiende o apunta a un análisis en este caso de la acción de administrar (administración para conservar o ganar mercado, administración para obtener solvencia). Recuerdo los comentarios en una importante tabacalera, cuando se recibió la orden de la casa matriz en cuanto a que había que "sacar gradualmente" de plaza una de las marcas lideres de cigarrillos, luego de cursar comercialización y leyendo sobre el ciclo de vida de los productos y su posicionamiento en el mercado no me pareció tan irracional la medida. Me imagino entonces en la asamblea de accionistas, la considerarción de una acción de responsabilidad contra el directorio basándose precisamente en que su actuación se considera según posibles consecuencias de corto plazo, que incluso luego no se presentan o son revertidas favorablemente.
Ejemplos menos insólitos se dan con prácticas que en el corto plazo son capacez de producir un importante margen de ganancía pero que engendran poca probabilidad de mantenerse ya sea por la amenaza de nuevos competidores o la pérdida de adhesión de los clientes o consumidores.
De todas formas no conocía y me parece digna de destacar la cita de Mintzberg "...No one can create a manager in a classroom. But existing managers can significantly improve their practice in a thoughtful classroom that makes use of that experience."
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