jueves 15 de octubre de 2009

Saber Pedir Disculpas

Todos nos equivocamos, y si el ego nos domina, rara vez aceptaremos el error. Además de lo negativo que ello resulta en la faz personal, significa también en la profesional un agravamiento de lo hecho y un daño adicional a la relación con el cliente.
Si nos equivocamos, nos irá mejor reconociéndolo lealmente y pidiendo las disculpas del caso. Vean este pequeño ejemplo.